Corea del Sur y la escasez de mascarillas.



Las 1100 farmacias de Incheon, incluid comenzaron a vender las mascarillas KF-94, equivalentes a las N95 estadounidenses, hasta que se agotaron. Lo mismo ocurrió en las tiendas de los vecindarios y las grandes cadenas minoristas como E-Mart. A medida que los coreanos descubrían la escala y la agresividad de la COVID-19, primero mediante los informes chinos y después por el aumento repentino de casos en el país, la mascarilla con la textura y la estructura que probaron ser las más efectivas contra el virus no estaba disponible, excepto en línea a precios exorbitantes. El enojo de los clientes crecía mientras esperaban afuera de las tiendas. Una farmacia de Incheon colocó un letrero en el que se leía: “Respecto a las mascarillas: las amenazas, la violencia física y los insultos contra los empleados son sancionables mediante el derecho penal”.


La “crisis de mascarillas” llegó a tal grado que el gobierno central decidió intervenir en la producción y distribución. A finales de febrero, anunció que compraría el 50 por ciento de las mascarillas KF-94 a los cerca de 130 fabricantes de la nación. El gobierno comenzó a distribuir esas mascarillas a un precio rebajado por unidad de 1500 wones (alrededor de 1,23 dólares) a unas 23.000 farmacias, en colaboración con la Asociación Farmacéutica Coreana.


Para continuar leyendo esta historia, visita: https://nyti.ms/3a1igRH

Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
  • Grey Facebook Icon

Centro de Estudios Asiáticos

Universidad Autónoma de Nuevo León

e-School Program para América Latina de la Korea Foundation